Quiénes somos
Somos una asociación de iglesias comunitarias que comparten las buenas noticias de Jesucristo, su Palabra y los sacramentos.
Iglesias Comunitarias
Somos una asociación de pequeñas iglesias que buscamos vivir en comunidad nuestra fe. Reunimos a personas de distintas tradiciones protestantes históricas, que reconocen la centralidad de la Palabra de Dios y de los Sacramentos en la vida cristiana.
Frente a las exigencias del mundo actual y a una sociedad secular compartimos las buenas noticias de una nueva vida en Cristo, independiente del lugar de reunión. Nuestros encuentros son en una casa, en un hotel, en un café, en un parque o en una playa…
Donde Dios nos encuentra.
Nuestras Marcas:
- Bíblica
- Sacramental
- Histórica y Ecuménica
- Arraigadas en los credos cristianos (Nicea, Apostólico y Atanasio)
Creemos, enseñamos y confesamos
Los diez mandamientos
Los diez mandamientos se dan para revelar, en primer lugar, lo que significa tener un Dios que preserva y protege su creación y a quien invocamos en todos los momentos de alegría y sufrimiento. En segundo lugar, los mandamientos nos revelan cómo nos relacionamos unos con otros y preservamos la vida en este mundo. En tercer lugar, las Escrituras también revelan que, aunque no podemos cumplir los mandamientos nosotros mismos, Jesucristo los ha cumplido en su muerte en la cruz y resurrección de entre los muertos. Solo la fe en Cristo cumple los mandamientos.
Los credos: De Los apóstoles, niceno y atanasiano
Desde la iglesia primitiva, la iglesia cristiana siempre ha confesado los credos. Los credos son una confesión sobre lo que el cristiano cree con respecto a la Santísima Trinidad, quién es nuestro Creador, quién es nuestro salvador, y cómo en este mundo se crea y se sostiene esta fe. Incluso en la primera carta del apóstol Pablo a la iglesia de Corinto, ya hay una declaración naciente de credo que él enseña (1 Corintios 15:3-4). Los credos se forjaron a lo largo de muchos cientos de años a medida que los cristianos tenían que defender su fe frente a los herejes. Las herejías siguen prevaleciendo en nuestros días, por lo tanto, seguimos confesando los credos públicamente para que la verdad de Dios pueda ser conocida.
El Padre nuestro
En esta oración, Jesucristo nos enseña todo lo que necesitamos saber para orar. Se nos da el nombre de Aquel a quien debemos orar, nuestro Padre celestial. Se nos impulsa a creer que Él es verdaderamente nuestro Padre y que somos sus hijos y, por lo tanto, hemos de orarle con total confianza, tal como los niños hablan a su amoroso padre. TODO lo que somos y se nos da viene de Él.
El sacramento del bautismo
En este sacramento, Dios hace una promesa inquebrantable a la persona. Por medio del agua, junto con la Palabra, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, “hemos sido unidos a él en una muerte como la suya, ciertamente seremos unidos a él en una resurrección como la suya” (Romanos 6:5). Por el bautismo, eres hecho discípulo de Jesucristo (Mateo 28:19), hecho heredero del reino de los cielos, para siempre. Por este sacramento, Dios perdona el pecado, da el Espíritu Santo (Hechos 2:38), libera de la muerte y del diablo, y da vida eterna. Nada de lo que hagas o dejes de hacer puede cambiar jamás la promesa que te hizo en este sacramento donde Él reclama a un pecador para su propia redención. Porque Él permanece fiel, aun cuando nosotros no lo somos (2 Timoteo 2:13).
El sacramento de la cena del señor
En este sacramento, mediante la predicación de las palabras de la institución (Mateo 26:26-30; 1 Corintios 11:17-34), el cuerpo y la sangre de Jesucristo están verdaderamente presentes con el pan y el vino, para el perdón de los pecados. En este sacramento, todo aquel que escucha y cree en las palabras de Cristo, “dadas y derramadas por vosotros para el perdón de los pecados”, se hace digno de recibir el sacramento.
el oficio de las llaves
El oficio de las llaves es la autoridad que Cristo dio a su iglesia para perdonar los pecados de los que se arrepienten y para declarar a los que no se arrepienten que sus pecados no están perdonados. Por lo tanto, a todos los bautizados se les ha dado la llave para abrir la puerta de la prisión de los pecadores y liberarlos mediante una simple absolución: “Jesucristo te perdona tus pecados”. El pastor es llamado por la congregación para asegurarse de que la comisión de Cristo de predicar el arrepentimiento y el perdón de pecados a todas las naciones (Lucas 24:47) llegue específicamente para ti.
Clérigos de la Asociación

Rev. Miguel Angel Núñez
Ministro

Rev. Varinia Cuello
Ministra
Socios, asociaciones y amigos
Trabajamos en red con diferentes organizaciones cristianas y de origen cristiano, con el objetivo de unir fuerzas para llevar las buenas noticias de Jesús al Uruguay y al continente americano.
